Ecuador importa electricidad

Peor estiaje en seis años lleva a Ecuador a importar electricidad.

Ecuador se enfrenta a uno de los peores estiajes (falta de lluvias) desde 2017, lo que ha llevado al país a aumentar en un 238% la producción de electricidad en sus centrales termoeléctricas y a aumentar las importaciones desde Colombia. La generación de electricidad en las centrales hidroeléctricas de Ecuador ha caído un 22%, entre el 1 y el 20 de diciembre, comparado con el mismo periodo de 2021. El estiaje en la cuenca hídrica oriental, empieza en octubre y se prolonga hasta marzo, pero en lo que va de este año la época seca es la peor desde 2017.

Entre el 1 y el 20 de diciembre, Ecuador cubrió el 75% de su demanda de electricidad con hidroelectricidad, principalmente con la producción de 12 grandes centrales. Mientras que en 2021 esas mismas plantas produjeron el 90% del total de la electricidad que demanda Ecuador. Hasta el 20 de diciembre de 2022, la demanda acumulada de electricidad era de 28.000 gigavatios/hora, según el operador de energía Cenace.

Hay ocho grandes hidroeléctricas ubicadas en la cuenca hídrica oriental, con 3.885 megavatios de potencia instalada. Entre ellas están Coca Codo Sinclair y Paute Molino. Coca Codo Sinclair está trabajando al 43% de su capacidad, que es de 1.500 megavatios, y Paute Molino, de 1.100 megavatios, opera solo al 48%. Aunque Ecuador construyó centrales en su cuenca hídrica occidental, donde en este momento hay abundantes lluvias, no resultan suficientes. Son cuatro grandes y entre todas ellas tienen 597 MW de potencia.

Entre éstas últimas está la central hidroeléctrica Sarapullo, de 49 megavatios de potencia y que es parte del inconcluso complejo Toachi Pilatón. Toachi Pilatón fue proyectada para tener una potencia instalada de 254,4 megavatios, pero sus otras dos centrales, Alluriquín y Minicentral Toachi, no han entrado aún en operación, pues las obras tienen 13 años de retraso. Pese a que proyectos eólicos como Villonaco II y III y el fotovoltaico (solar) el Aromo fueron adjudicados en diciembre de 2020, los contratos para su construcción no se han firmado todavía.

La importación de energía de Colombia está al máximo. Ecuador ha comprado en diciembre unos 5.255 megavatios por hora (MWh) de los 5.530 MWh que puede vender el vecino país. Eso ocurre pese a que uno de los objetivos de la campaña de construcción de centrales hidroeléctricas en el gobierno de Rafael Correa (2007-2017) era exportar energía a Colombia y Perú.

Según un informe del Cenace, elaborado en diciembre, el escenario será complejo porque el fuerte estiaje se extiende en 2023. El Cenace también advierte de un estiaje sostenido desde septiembre 2022 en las cuencas donde operan el complejo Mazar-Paute y las centrales hidroeléctricas Coca Codo Sinclair, Agoyán, Pucará, Delsitanisagua y Minas San Francisco.

Además, hay hidroeléctricas que saldrán de operación por mantenimiento. Por ejemplo, el lavado de embalse de San Francisco (270 MW), entre marzo y abril de 2023, y la reparación de la Unidad 3 de Coca Codo Sinclair. La producción promedio mensual de esas hidroeléctricas “está por debajo del promedio y, en ciertos meses, cercanos a los valores mínimos históricos“, dice el informe del Cenace. Y para empeorar las cosas, hay una reducción paulatina del suministro de gas natural para la operación de la planta termoeléctrica de Termogas Machala, de 232 megavatios, en la provincia costera de El Oro.

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