Uruguay quiere “abrirse al mundo”

Uruguay quiere “abrirse al mundo”: cómo afectan sus ambiciones al Mercosur.

El periódico Financial Times dijo que Uruguay ha borrado la tranquilidad con la que se solían realizar las reuniones del Mercosur, con su decisión de “abrirse al mundo” impulsada por el presidente Luis Lacalle, en un artículo que repasa las tensiones del bloque comercial, las cuales podrían aumentar ante el cambio de gobierno en Brasil. La última reunión de los socios (Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay) se realizó precisamente en Montevideo este mes, cuando se hicieron evidentes los desacuerdos, en especial por el pedido uruguayo de una adhesión independiente al Acuerdo Transpacífico de Cooperación Económica (TPP). Según recordó el diario británico, hubo “acusaciones de juego sucio y tácticas antideportivas” en ese encuentro.

En ese marco, el FT recordó que expertos describen al Mercosur, una alianza proteccionista, como uno de los bloques comerciales “menos eficaces” del mundo, y señaló las persistentes dificultades para cerrar un acuerdo de libre comercio con la Unión Europea, un proceso que lleva más de dos décadas. “Esos retrasos y frustraciones son algunos de los factores que impulsan a Montevideo a explorar en solitario la apertura a los mercados exteriores”, apuntó el artículo, de la corresponsal Lucinda Elliott, que cita las declaraciones de Lacalle Pou que pide salir de la “mentalidad de principio de los 90″.

Mientras tanto, los otros tres socios realizan llamados a la unidad regional y amenazan a penalizar a Uruguay si persiste en su ruta solitaria, algo que es tomado como amenaza de intimidación. “Algunos dicen que los dos países más grandes simplemente utilizan Mercosur como escudo comercial, para proteger sus industrias de la competencia mundial”, agrega el FT, en referencia a Argentina y Brasil.

Por su parte, el error del gobierno uruguayo había sido “asumir demasiados acuerdos a la vez”, según analizó para el FT Ignacio Bartesaghi, profesor de Relaciones Internacionales de la Universidad Católica de Uruguay.

La presión de los dos gigantes del bloque podría aumentar desde enero, cuando asuma en Brasil el izquierdista Lula da Silva, en lugar de Jair Bolsonaro, quien había sido aliado de Lacalle Pou. “Ya ha subrayado que una mayor integración latinoamericana y el multilateralismo serán fundamentales para la política exterior de su gobierno. Su mandato también marca la primera vez en cuatro años que los mayores miembros del Mercosur, Brasil y Argentina, están alineados políticamente bajo la dirección de líderes de izquierdas”, expuso el periódico económico.

Dado el nuevo panorama que se avecina, el analista uruguayo Nicolás Saldías dijo al FT que sería arriesgado que Urugay siga adelante individualmente con acuerdos internacionales, ante una mayor incertidumbre, pero vio poco factible que el país pueda ser expulsado o sancionado.

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